ONCATIVO | RECONOCIMIENTO A UNA VIDA DEDICADA A LA SALUD INFANTIL
El Concejo Deliberante de Oncativo declaró de Interés Municipal la labor social y sanitaria del Dr. Mario Luis Galetto, médico pediatra que durante más de cuatro décadas acompañó el crecimiento de generaciones de niños y niñas de la ciudad.
A lo largo de su extensa trayectoria, el Dr. Galetto atendió a recién nacidos, niños y adolescentes, y se convirtió también en un referente permanente para madres y padres. Su consultorio fue —y sigue siendo— un espacio de escucha, compromiso y contención, donde la vocación médica se expresó siempre junto a una profunda calidad humana.
El reconocimiento destaca su aporte a la salud pública local y agradece una carrera construida con dedicación, humanidad y amor por la comunidad. Una escena lo resume todo: hoy, en la sala de espera, aguardan padres que alguna vez fueron sus pacientes. El tiempo parece detenerse en ese mismo lugar donde, años atrás, encontró calma a tantos miedos infantiles.
Mario Luis Galetto estudió Medicina en la Universidad Nacional de Córdoba, donde se recibió en 1979. Mientras cursaba, trabajó para sostener sus estudios y formó su familia junto a su esposa Raquel, con quien tuvo tres hijos. “Siempre me gustó la clínica, el contacto con la gente”, recuerda. Fue un profesor quien lo acercó definitivamente a la pediatría, una especialidad que marcaría su vida.
Tras finalizar su formación, trabajó en pediatría y neonatología en Villa María, viajando a diario a Córdoba para completar su residencia. El esfuerzo fue extremo, al punto de recibir una licencia obligatoria por agotamiento, un hecho poco común en residentes médicos. Luego regresó a Oncativo, donde alternó su trabajo entre la clínica Fortuna y su consultorio, con jornadas intensas, guardias interminables y celebraciones familiares interrumpidas por la urgencia.
Desde 1985, su secretaria Marisa —y actualmente Nancy— fueron parte fundamental de su labor cotidiana. También realizó durante años atención domiciliaria, acumulando historias, anécdotas y aprendizajes. “La medicina tiene momentos luminosos y otros muy duros”, reconoce, con la serenidad que dan los años de experiencia.
Hoy, Oncativo reconoce no solo a un profesional de la salud, sino a un médico de vocación, que dejó una huella imborrable en la historia sanitaria y humana de la ciudad.

