El sueño que nunca se apagó: un bombero voluntario de Luque se recibió de médico
LUQUE – En tiempos donde abundan las noticias difíciles, una historia de esfuerzo, vocación y compromiso vuelve a poner en primer plano los valores que sostienen a las comunidades del interior. Marcelo Peralta, bombero voluntario de Luque, se recibió de médico en la Universidad Nacional de Córdoba, cumpliendo un sueño que lo acompañó desde la infancia.
Con 28 años, Marcelo es bombero desde joven y acaba de alcanzar uno de los logros más importantes de su vida. Hijo de una familia humilde y primer médico de varias generaciones, atravesó la carrera trabajando, investigando en el CONICET, participando como ayudante alumno y regresando cada fin de semana a su pueblo para cumplir con su rol en el cuartel de Bomberos Voluntarios.“Siempre pensé la medicina como un servicio, más por el otro que por mí”, expresó, dejando en claro que su vocación está profundamente ligada al cuidado del prójimo. Durante la carrera enfrentó pérdidas personales, la exigencia académica, la pandemia y momentos de frustración, pero nunca abandonó su objetivo.
Formado en la universidad pública, Marcelo asegura que su compromiso es devolver ese aprendizaje a la comunidad. Su proyecto es ejercer en el interior y seguir ligado a Luque, donde también continúa como bombero voluntario, una vocación que —según afirma— no se deja nunca.La historia de Marcelo Peralta no es solo la de un título universitario: es el reflejo del esfuerzo silencioso, del trabajo colectivo y de la convicción de que, incluso en contextos difíciles, soñar, servir y no rendirse sigue siendo posible.
Una de esas buenas noticias que valen la pena contar.
Fuente: El Diario Del Pueblo

