Presupuesto 2026 bajo fuego en Oliva: la oposición denuncia aumentos “distorsivos”, falta de respuestas y mal uso de fondos públicos
El Presupuesto y la Tarifaria 2026 fueron aprobados en el Concejo Deliberante de Oliva, pero con el voto negativo de la oposición, que salió con los tapones de punta. El concejal Fernando Demaría cuestionó duramente al oficialismo por subas impositivas encubiertas, falta de transparencia y una gestión ineficiente de los recursos municipales.
Según expuso Demaría, el rechazo no fue “ni caprichoso ni político”, sino una respuesta directa a los reclamos de vecinos e instituciones que participaron de la audiencia pública. “Tenemos que escuchar a los vecinos”, afirmó, y remarcó que los cambios introducidos al proyecto no fueron significativos, pese a las observaciones planteadas.
Impuestos que bajan por un lado y suben por otroUno de los ejes centrales de la crítica fue la Tasa Ambiental, que el edil calificó como “totalmente distorsiva” y alejada de su supuesto fin. Aunque el oficialismo anunció su congelamiento a valores 2025, Demaría advirtió que otras tasas y servicios compensan la baja, dejando a los contribuyentes “en la misma”.
También rechazó el argumento oficial de minimizar los aumentos comparándolos con el precio del kilo de carne: “Depende del bolsillo de quién. Para muchos vecinos, $18.000 es una barbaridad”, señaló.Servicios básicos y comercios, los más golpeados
El concejal alertó por subas en gas y luz que pasan de 30 a 60 centavos, un incremento que —dijo— impactará de lleno en el comercio y el sector productivo. Además, denunció falta de claridad en la estimación de ingresos: mientras el oficialismo habló de $60 millones menos por el congelamiento de la Tasa Ambiental, no explicó cuánto se recaudaría por otros aumentos.
Presupuesto Participativo y Plan de Vivienda, en la mira
Demaría cuestionó el monto asignado al Presupuesto Participativo (60 millones), al considerar que no cumple con la Carta Orgánica, que —según sus cálculos— debería rondar los 96 millones.
En cuanto al Plan de Vivienda Municipal, denunció desorden, faltantes y materiales perdidos, además de falta de fondos para comprar insumos, pese a lo recaudado.Gastos “fuera de lugar”Entre los ejemplos citados, el concejal mencionó:
Asignaciones a instituciones que resultaron insuficientes y confusas.
Eventos con gastos elevados, como casi $3 millones en sonido y viáticos para un hermanamiento, o $950.000 en catering en una actividad educativa sin presencia del ministro.“El problema no es cuánto se gasta, sino cómo se gasta”, sentenció Demaría, y pidió una revisión interna profunda del funcionamiento municipal.🗞
Fuente: El Diario de Oliva
