EL PAÍS QUE SE ABURRIÓ DEL PÁDEL: DEL AUGE A LAS PÉRDIDAS MILLONARIAS
Durante algunos años, Suecia parecía encaminada a convertirse en una potencia mundial del pádel, pero el escenario cambió drásticamente y hoy el país atraviesa una fuerte crisis en el sector, con cierres masivos de clubes y pérdidas millonarias.
El crecimiento del pádel sueco se aceleró durante la pandemia, cuando la apertura de pistas se multiplicó de manera exponencial. En ese período, el país llegó a ubicarse entre los primeros del mundo en cantidad de instalaciones, superando las 1.000 pistas y posicionándose como el tercero de Europa, solo detrás de España e Italia.Sin embargo, el boom no fue acompañado por una planificación sostenible. La vuelta a la normalidad dejó al descubierto una sobreoferta de canchas frente a una demanda mucho menor, lo que volvió inviables numerosos proyectos. Entre 2022 y 2024, más de 100 clubes cerraron sus puertas, según medios locales.Uno de los casos más emblemáticos fue el cierre de Padel Zenter, el club impulsado por Zlatan Ibrahimović en Estocolmo, que simbolizó el punto más alto de la fiebre del pádel en el país. También se registraron inversiones millonarias que terminaron en quiebra: algunos empresarios estiman que las pérdidas totales rondan los 500 millones de euros.
El impacto alcanzó incluso al plano deportivo. Suecia dejó de ser sede de torneos internacionales de primer nivel y ya no figura en el calendario de los grandes circuitos profesionales. Además, los jugadores locales no lograron consolidarse en las instancias decisivas del ranking mundial.
A pesar del golpe, el pádel no desapareció del país. El deporte se mantiene activo a nivel federativo y entre los jóvenes, aunque ahora en una etapa de ajuste y consolidación, lejos del crecimiento desmedido de los años anteriores.La experiencia sueca deja una advertencia clara para otros mercados emergentes: el crecimiento rápido sin planificación puede derivar en burbujas difíciles de sostener, incluso en deportes en pleno auge. El desafío pasa por transformar la moda en una práctica deportiva duradera y económicamente viable.
