Laguna Larga convierte multas en cascos y lanza un programa pionero en Córdoba
La Municipalidad implementó “El Casco es Vida”, una iniciativa inédita que permite a infractores primerizos acceder a un casco reglamentario en lugar de pagar la multa. El objetivo es reducir siniestros y cambiar la lógica punitiva por una política de prevención.

Laguna Larga se convirtió en el primer municipio de la provincia de Córdoba en transformar una infracción de tránsito en una herramienta concreta de prevención vial. A través de un decreto que será elevado al Concejo para su tratamiento como ordenanza, el intendente Matías Torres Cena puso en marcha el programa “El Casco es Vida”.
La iniciativa está dirigida exclusivamente a conductores de motocicletas que cometan por primera vez la infracción de circular sin casco reglamentario. En esos casos, el infractor podrá acceder a un beneficio sobre el pago de la multa, siempre que acredite la compra de un casco homologado. En situaciones socioeconómicas particulares, el municipio podrá incluso proveer el casco de manera directa.“La multa se paga igual, pero el vecino se lleva el casco”, explicó Torres Cena, al remarcar que el objetivo no es eliminar la sanción sino convertirla en una inversión directa en seguridad vial. “Un casco cuesta menos que una multa, o que una terapia intensiva”, sintetizó el mandatario.
Un problema concreto, una respuesta distinta
Según datos oficiales del municipio, el 50% de las motocicletas que circulan en Laguna Larga lo hacen sin casco, una cifra alarmante que motivó el cambio de estrategia. Desde las áreas de Tránsito y Salud coincidieron en que la lógica exclusivamente punitiva no estaba dando resultados.
Desde una mirada preventiva y humanista, el programa apunta también a reducir el impacto que los siniestros viales generan en el sistema de salud, desde traslados de emergencia hasta tratamientos de alta complejidad. “No es una medida recaudatoria, es una política concreta para salvar vidas”, enfatizó el intendente.
El enfoque local se apoya además en estadísticas nacionales. De acuerdo al Informe de Siniestralidad Vial Fatal de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, el 46% de las víctimas fatales en accidentes de tránsito durante 2024 fueron motociclistas, y solo el 65% utilizaba casco.
Cómo funciona el programa
El decreto establece criterios claros para su aplicación:
Aplica únicamente a la primera infracción por no uso de casco.
Quedan excluidos los casos con alcoholemia positiva u otras faltas graves.
El infractor debe presentarse ante el Tribunal Administrativo Municipal de Faltas y acreditar la compra del casco con factura legal, priorizando comercios locales.
El antecedente contravencional no se elimina y queda registrado.
El Tribunal llevará estadísticas para evaluar el impacto real del programa.
“El Casco es Vida” comenzará a implementarse durante el verano, el período de mayor circulación de motos, especialmente entre jóvenes. Para la gestión municipal, el mensaje es claro: menos castigo abstracto y más prevención concreta. Una decisión que busca recomponer el vínculo entre el Estado y los vecinos, con una premisa simple pero contundente: un casco puesto puede salvar una vida.
