CIERRA FATE Y ESTALLA EL CONFLICTO: 920 FAMILIAS EN LA CALLE Y TOMA DE LA PLANTA

18 febrero, 2026 | Ruta 9 Noticias

La histórica fabricante de neumáticos Fate anunció el cierre definitivo de su planta en Virreyes, partido de San Fernando, y dejó sin trabajo a 920 empleados. La noticia, comunicada mediante un cartel en la puerta al inicio del turno de las 6 de la mañana, desató una reacción inmediata: trabajadores ingresaron al predio para resistir la medida y el conflicto escaló con fuerte presencia policial.La escena fue de tensión, humo de cubiertas quemadas y familias apostadas en los portones. Una fábrica con más de 80 años de historia baja la persiana en medio de un contexto económico que golpea de lleno a la industria nacional.

Apertura de importaciones y producción local en jaque

Desde el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) apuntaron directamente a la política de apertura de importaciones como uno de los factores centrales del cierre.“El ingreso indiscriminado de neumáticos importados hace inviable sostener la producción nacional”, señalaron desde el gremio. Según denunciaron, la competencia externa, sumada a la caída del consumo y a los altos costos internos, terminó de asfixiar a la planta.

El secretario general del sindicato, Alejandro Crespo, afirmó que la empresa tiene respaldo económico para sostener la actividad, pero eligió cerrar en un contexto que —según sostuvo— “favorece la sustitución de mano de obra nacional por importaciones”.

El conflicto se da, además, en medio de una fuerte crisis económica: salarios congelados, caída del poder adquisitivo y un mercado interno retraído que impacta directamente en la producción industrial.

🔥 Trabajadores dentro de la planta y tensión crecienteTras conocer la decisión, un grupo de operarios cruzó el alambrado perimetral e ingresó a la fábrica para permanecer dentro del establecimiento. Desde el gremio aseguran que el cierre es “ilegal” y que existía una cláusula que impedía despidos hasta junio de 2026.

La Policía labró actuaciones por “turbación de la propiedad” y desplegó custodia en el perímetro. Afuera, compañeros y familiares acompañan el reclamo.“No nos vamos a ir. Vamos a defender los puestos de trabajo hasta el final”, aseguraron desde el interior de la planta.

El drama detrás de los números

Más allá de las cifras, el impacto social es inmediato. Son 920 salarios que dejan de ingresar en hogares donde el sueldo de Fate era el principal sustento.Trabajadores con más de 20 y 30 años de antigüedad reconocen que el panorama es incierto. Muchos ya analizan salir a manejar para aplicaciones o hacer delivery para “parar la olla”, mientras otros advierten que, por edad, la reinserción laboral será casi imposible.Las familias expresaron preocupación por alquileres, créditos y cobertura médica. “No sabemos cómo vamos a hacer”, repetían entre lágrimas en la puerta de la planta.

Un símbolo industrial que baja la persiana

El cierre de Fate no es un hecho aislado: se da en un escenario donde distintas industrias alertan sobre caída de actividad, aumento de costos y competencia importada.

La pregunta que sobrevuela el conflicto es si este será un caso puntual o el anticipo de nuevos cierres en el sector industrial.

Por ahora, la planta permanece bajo tensión. Adentro, trabajadores resisten. Afuera, el reclamo crece. Y en el medio, 920 familias esperan una respuesta en plena crisis económica.