”¿ESPERAN UNA TRAGEDIA?”: EL CRUDO RELATO DE UNA VECINA TRAS ACCIDENTARSE POR ANIMALES EN LA VÍA PÚBLICA
La inseguridad vial en los accesos a la ciudad de Pilar sumó un nuevo y grave capítulo este martes. Una docente que se dirigía a cumplir sus funciones en una escuela rural sufrió un accidente evitable sobre la Ruta Provincial N° 13, entre las calles Néstor Kirchner y San Juan, al colisionar con un equino que se cruzó repentinamente en la calzada.
El hecho ocurrió mientras la damnificada transitaba a una velocidad prudente. Según su testimonio, el animal embistió el lateral izquierdo del vehículo, provocando daños de consideración en la estructura del rodado. Cabe destacar que el automóvil es la única herramienta con la que cuenta la docente para trasladarse diariamente a su lugar de trabajo en el ámbito rural.
Una respuesta oficial que genera indignación
Tras el impacto, la vecina se comunicó con el servicio 103, pero denunció una demora significativa en la llegada del personal. Al consultar sobre las medidas preventivas ante la recurrente presencia de animales sueltos, la respuesta obtenida fue desalentadora: “nosotros cumplimos órdenes”, habrían manifestado los agentes, lo que profundizó el sentimiento de impotencia de la víctima.”¿Qué están esperando? ¿Que haya víctimas fatales para tomar medidas concretas?”, cuestionó la docente a través de un descargo público. La preocupación radica no solo en el daño material, sino en la falta de políticas de control que garanticen la seguridad de quienes transitan a diario por ese sector, una problemática que ya ha sido advertida en reiteradas oportunidades.

Advertencias ignoradas en el Concejo Deliberante
El reclamo no es nuevo. Los concejales de la oposición Marisa Centenaro, Gastón Colazo y Carlos Gómez han planteado formalmente esta problemática en diversas sesiones del Concejo Deliberante. Sin embargo, denuncian que sus proyectos y pedidos de informe han sido sistemáticamente desestimados o ignorados por el oficialismo.
Hoy, la damnificada exige respuestas directas al intendente Leopoldo “Kai” Grumstrup y a la Municipalidad de Pilar. Con los dueños del animal desaparecidos y un vehículo dañado que afecta su capacidad laboral y económica, la pregunta sobre quién se hará cargo de los costos de reparación permanece en el aire, mientras el peligro de los animales sueltos sigue latente en las rutas de la región.

