Matías Torres Cena salta al gabinete de Llaryora y Gisela Geremia asumirá la intendencia.
En un movimiento clave para recuperar el peso territorial del peronismo en el interior, el gobernador Martín Llaryora convocó al mandatario de Laguna Larga para sumarse al Ministerio de Gobierno. Los cambios se confirmarán la próxima semana y dejarán a la actual presidenta del Concejo Deliberante al frente del Ejecutivo local.
El tablero político de la región de la Ruta 9 se reconfigura con fuerza de cara al 2027. En las últimas horas, se confirmó que el intendente de Laguna Larga, Matías Torres Cena, dejará su cargo al frente de la ciudad para incorporarse al gabinete provincial de Martín Llaryora.
Según trascendió, Torres Cena desembarcará en el estratégico Ministerio de Gobierno, cartera que actualmente conduce Manuel Calvo. Allí compartirá la primera línea de acción territorial con otros dirigentes de peso, como el intendente de San Javier, Martín García, en lo que en los pasillos de El Panal ya se bautizó como el “intendentazo”.
La sucesión en la ciudad
Con la inminente salida de Torres Cena hacia la gestión provincial —movimientos que se oficializarán la semana próxima—, el Ejecutivo municipal tendrá un cambio de mando. El sillón principal de Laguna Larga quedará a cargo de la actual presidenta del Concejo Deliberante, la Lic. Gisela Geremia.
Geremia asumirá la intendencia con la enorme responsabilidad de darle continuidad a la gestión local, manteniendo el orden institucional y las obras en marcha en una de las localidades más importantes del departamento Río Segundo.
Llaryora y la “reconquista” del interior
Más allá de los nombres propios, el pase de Torres Cena a la Provincia tiene un trasfondo netamente político. Llaryora busca reforzar de manera urgente su presencia en el interior, un territorio donde el oficialismo no obtuvo el desempeño arrollador que esperaba en las elecciones provinciales de 2023.
La historia reciente del PJ cordobés marca que el interior fue, durante muchísimos años, su bastión más sólido. Esa fortaleza territorial fue la llave maestra en los históricos triunfos de José Manuel de la Sota y Juan Schiaretti. Hoy, recuperar ese terreno es una prioridad estratégica para el actual mandatario, quien ya tiene el reloj ajustado pensando en su reelección en 2027.
Un gesto para calmar reclamos
En los primeros meses de gestión, la estrategia de Llaryora estuvo enfocada en ampliar la coalición sumando a dirigentes de otros partidos y en consolidar su poder en la Capital. Esto generó cierto malestar y reclamos por parte de varios intendentes peronistas del interior, que sintieron que el “peronismo territorial” había quedado relegado a un segundo plano.La decisión de abrirles las puertas del gabinete a intendentes como Torres Cena es leída como un gesto directo hacia las bases. El objetivo es fortalecer la unidad interna del PJ cordobés, un factor clave para encarar una campaña que anticipa ser puramente territorial.
El reordenamiento del gabinete demuestra que, para Llaryora, la gestión diaria y la estrategia electoral ya comenzaron a caminar definitivamente de la mano, con Laguna Larga como protagonista de este nuevo armado.
