El Departamento Río Segundo, un escenario abierto: balances, proyecciones y la disputa por el control político
A casi dos años de las últimas elecciones provinciales, el Departamento Río Segundo se consolidó como uno de los territorios más observados del mapa político cordobés. La llegada de Lucas Valiente a la Legislatura provincial marcó un quiebre en la lógica histórica del departamento y abrió una etapa de reconfiguración política que sigue en desarrollo.
La victoria de Valiente sorprendió no solo por el resultado en sí, sino porque interrumpió una seguidilla de triunfos consecutivos de Hacemos por Córdoba, que durante años mantuvo el control del distrito sin mayores sobresaltos. Desde entonces, el departamento dejó de ser un territorio previsible y pasó a ocupar un lugar central en las estrategias de todos los espacios.
Valiente busca consolidar su lugar
Lejos de asumir su banca como un hecho aislado, Valiente viene construyendo un perfil activo como legislador departamental, con presencia territorial, gestiones ante organismos provinciales y posicionamientos públicos sobre temas sensibles para la región. En el plano político, el objetivo es claro: retener el departamento y proyectar su reelección cuando llegue el próximo turno electoral.
En ese marco, el legislador apuesta a consolidar su figura como referencia departamental, sabiendo que su continuidad dependerá no solo de la coyuntura provincial, sino también de su capacidad para sostener volumen político frente a un oficialismo que ya trabaja para recuperar el espacio perdido.
El oficialismo provincial, en modo reconstrucción
Del otro lado, el Gobierno provincial no oculta su intención de volver a disputar con fuerza el Departamento Río Segundo. En la lectura interna del peronismo cordobés, la derrota fue una señal de alerta que obliga a repensar candidaturas, armado territorial y estrategias de campaña.
Entre las alternativas que se analizan aparecen intendentes del departamento que no podrán renovar sus mandatos municipales, y que podrían dar el salto a una candidatura legislativa con respaldo territorial y gestión para mostrar.
También vuelve a escena una figura con recorrido y experiencia.
Francisco Fortuna, una opción siempre latente
En el análisis político del oficialismo, el nombre de Francisco Fortuna vuelve a aparecer como una posible carta fuerte. Exlegislador departamental durante varios períodos, Fortuna representa experiencia, conocimiento del territorio y pertenencia histórica al espacio que gobernó el departamento durante años.
Su eventual participación no sería leída como una apuesta improvisada, sino como una decisión estratégica en un escenario donde el objetivo principal es recuperar un distrito que dejó de ser propio.Un departamento sin dueño políticoCon un legislador que busca quedarse y un oficialismo decidido a volver, Río Segundo se encamina a un escenario de competencia abierta, donde nada está garantizado y cada movimiento suma.
Lo que antes era un trámite electoral hoy es una disputa real, con actores definidos, estrategias en construcción y un territorio que volvió a tener peso propio en la política provincial.
La incógnita del radicalismo y el factor libertario
En este escenario, uno de los puntos que más condiciona la proyección política de Valiente es la incertidumbre sobre el rumbo que tomará el radicalismo de cara a las próximas elecciones. Aún no está definido si la Unión Cívica Radical apostará a un candidato propio en el Departamento Río Segundo o si, por el contrario, optará por integrarse a un armado más amplio junto a las fuerzas libertarias que responden al presidente Javier Milei, bajo el paraguas de La Libertad Avanza.Esa definición no es menor: una candidatura radical pura podría fragmentar el voto opositor, mientras que una alianza con el espacio libertario reconfiguraría completamente el tablero electoral y obligaría a recalcular estrategias. Para Valiente, que construyó su triunfo en un contexto de fuerte polarización, el posicionamiento del radicalismo aparece hoy como una variable clave que puede fortalecer o debilitar su intento de retener el departamento.
