Reforma laboral: el Senado dio media sanción en una votación ajustada y el debate sigue abierto
Tras más de 15 horas de sesión, el Senado aprobó la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional con 42 votos a favor y 30 en contra. El proyecto ahora pasará a la Cámara de Diputados, donde se definirá su sanción definitiva.
La votación mostró un respaldo sólido del oficialismo y sus aliados, aunque dejó en evidencia una fuerte división política y conceptual sobre el alcance de los cambios. En la discusión en particular, el oficialismo logró sostener la mayoría en casi todos los títulos, pese a algunas diferencias puntuales.
Cambios y concesiones de último momento
En las horas previas al debate se introdujeron modificaciones que buscaron contener resistencias:
Se eliminó el artículo sobre alivio en Ganancias para grandes empresas.
Se mantuvieron los aportes sindicales obligatorios, aunque con límites.
Se sostuvo el 6% destinado a obras sociales.
Se ajustó el esquema del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), vinculado a indemnizaciones.
También se incorporó el traspaso de la justicia laboral a la Ciudad de Buenos Aires, un punto que generó cuestionamientos por la forma en que fue incluido en el texto.
Modernización o flexibilización
Desde el oficialismo sostienen que la reforma busca “actualizar” un régimen laboral que consideran desactualizado y que desalienta la contratación formal. Argumentan que la alta litigiosidad y los costos laborales contribuyen a la informalidad, que hoy ronda niveles preocupantes.
Sin embargo, sectores de la oposición y especialistas advierten que la iniciativa podría significar una flexibilización encubierta, sin garantías concretas de generación de empleo. También señalan que, más allá de la normativa laboral, la informalidad responde a múltiples factores estructurales, como la presión impositiva y la inestabilidad macroeconómica.
Lo que viene en Diputados
El proyecto será tratado ahora en la Cámara baja. Allí el oficialismo deberá revalidar los acuerdos alcanzados en el Senado para evitar modificaciones que obliguen a una nueva revisión.
Más allá de la media sanción, el debate de fondo continúa abierto: ¿la reforma será una herramienta efectiva para fomentar empleo registrado o implicará una pérdida de derechos sin impacto real en la creación de trabajo?
La respuesta comenzará a definirse en Diputados, pero el impacto real —económico y social— se medirá recién con el tiempo.
