Villa del Rosario vuelve a producir quesos: el Grupo Gonella invierte US$12 millones para reactivar la histórica planta de La Lácteo

26 marzo, 2026 | Ruta 9 Noticias
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La planta láctea de Villa del Rosario, cerrada desde 2023, está en proceso de reactivación. El Grupo Gonella, a través de su empresa Lácteos La Ramada S.A. con sede en Franck, Santa Fe, adquirió las instalaciones en julio-agosto de 2025 y anunció una inversión total de US$12 millones para modernizarla y relanzarla como centro de producción de quesos y dulce de leche.

La operación forma parte de una alianza estratégica más amplia con La Lácteo, la histórica empresa cordobesa fundada en 1931, que así logró evitar el cierre definitivo en un sector que acumula quiebras y cierres en todo el interior del país.Una planta con historia en Villa del Rosario

La presencia de La Lácteo en Villa del Rosario tiene raíces profundas en la historia industrial de la región. La empresa, fundada por la familia Filippi en 1931 en Córdoba, fue pionera en la pasteurización a nivel provincial y expandió su operación al interior cordobés convirtiéndose en uno de los referentes históricos de la industria láctea local. La planta de Villa del Rosario se especializó en la producción de quesos de pasta dura, semidura y blanda, además de dulce de leche, productos que durante décadas llegaron a las góndolas de toda la región.Sin embargo, la crisis del sector golpeó con fuerza. Desde 2018 la empresa arrastraba un concurso de acreedores y entre 2024 y 2025 acumuló paros, deudas salariales y plantas semi-paralizadas. La caída del consumo interno, los márgenes negativos y la imposibilidad de competir sin escala suficiente llevaron al cierre de la planta de Villa del Rosario en 2023, dejando sin actividad a uno de los establecimientos industriales más emblemáticos de la ciudad.

La alianza que cambió el destino de la planta

La salida llegó en enero de 2025 con una alianza estratégica entre La Lácteo y Lácteos La Ramada S.A., del Grupo Gonella. En una primera etapa el acuerdo fue comercial: complementar portafolios y vender en conjunto. La Ramada aportaría leche en polvo y productos de larga vida, mientras La Lácteo mantendría su especialidad en leches fluidas, yogures, postres y quesos.

Pero la realidad económica aceleró el proceso. En julio-agosto de 2025 La Ramada concretó la compra de la planta de Villa del Rosario y anunció una inversión de US12 millones en total, de los cuales aproximadamente US5 millones se destinaron a la puesta a punto de las instalaciones: mejoras tecnológicas, adecuaciones y modernización de la infraestructura productiva. La operación incluyó además una licencia por diez años para usar la marca La Lácteo, lo que permitió mantener la presencia histórica de la marca en las góndolas.

Carlos Gonella, titular de La Ramada, fue claro respecto a los objetivos: pasar de 500.000 a 800.000 litros diarios procesados y sumar valor agregado con foco en el mercado interno. La reactivación de la planta de Villa del Rosario estaba prevista para los primeros meses de 2026.

Un modelo de supervivencia en un sector en crisis

La historia de La Lácteo y la reactivación de Villa del Rosario se entiende mejor cuando se observa el contexto general del sector lácteo del interior. Mientras la planta cordobesa avanza hacia su relanzamiento, el panorama regional es sombrío: Lácteos Verónica paralizada, Sudamericana de Lácteos sin pagar sueldos, ARSA y La Suipachense cerradas. La caída del consumo interno del 5,6% en los primeros meses de 2026 y los márgenes negativos siguen presionando a las empresas medianas que no lograron asociarse a tiempo.

En ese contexto, el modelo elegido por La Lácteo, venta parcial de activos más alianza operativa con un socio más fuerte, aparece como una salida viable frente al cierre total. Dos familias históricas del interior cordobés y santafesino, los Filippi y los Gonella, apostaron a la integración antes que a resistir solas hasta el colapso. El resultado es una plataforma de capital 100% nacional que se posiciona en quesos y lácteos de valor agregado mientras otras empresas del sector siguen apagando luces.

Para Villa del Rosario, la reactivación de la planta significa el regreso de actividad industrial, empleo y producción a un establecimiento que estuvo cerrado más de dos años. En un año en que la industria láctea del interior parece un campo minado, la ciudad vuelve a encender sus hornos