El escándalo por el uso de la tarjeta corporativa municipal durante el interinato de Ricardo Granja dinamitó la política de Río Segundo. En una tensa sesión, el concejal Romero expuso gastos millonarios en comida rápida, plataformas de apuestas deportivas, alcohol y transferencias directas a familiares. Con una denuncia penal en curso y un daño irreversible, la cúpula provincial de Hacemos Unidos por Córdoba (El Panal) le soltó la mano y busca a contrarreloj un nuevo candidato a intendente.

El regreso de Darío Chesta a la intendencia de Río Segundo destapó lo que ya se consolida como el mayor escándalo de corrupción y despilfarro de fondos públicos de la historia reciente de la ciudad. El uso indiscriminado de la tarjeta de crédito corporativa por parte de su reemplazante interino, Ricardo Granja, no solo derivó en una grave denuncia penal, sino que provocó un verdadero “suicidio político” que dejó al oficialismo en estado de shock.

El festival de gastos: Apuestas online, parientes y shoppings

La documentación respaldatoria incorporada a la denuncia penal radicada por Chesta arroja cifras aún más escandalosas. Entre el 30 de abril y el 28 de julio de 2026, la tarjeta Visa Commercial Cordobesa (terminada en 8057) registró consumos por más de $4,7 millones de pesos y 220 dólares.

El detalle del extracto se asemeja más a las vacaciones de lujo de un magnate que a la administración de un municipio:

  • 🎰 Apuestas online: El consumo más alto del período fue de $239.999, debitado el 3 de julio a favor de la cuenta “WINNERSPRODDE”, vinculada a plataformas de apuestas deportivas.
  • 💸 Desvío familiar: Una transferencia directa de $160.485 hacia la cuenta de Mercado Pago “GRANJARICARDOANTO”, confirmando la fuga de fondos públicos al entorno íntimo.
  • 🍔 Gastronomía de fin de semana: Visitas recurrentes a McDonald’s (con tickets de hasta $36.600), Starbucks, Mostaza y Panino. Solo en el fin de semana del 18 y 19 de julio —sin agenda oficial— se gastaron $664.500
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  • 👔 Lujos personales: La denuncia incluye el pago de costosos trajes a medida, compras de indumentaria en Lojas Renner, gastos en vinotecas (Taska Drinks), jugueterías, y abultados tickets en Supermercado Becerra por más de $213.000.

Uno de los resúmenes de tarjeta de crédito utilizados por Ricardo Granja durante su interinato como intendente de Río Segundo

El conflicto estalló con toda su crudeza en la última sesión del Concejo Deliberante. En un recinto cargado de tensión, el concejal Romero tomó la palabra y expuso crudamente los números que acorralan a Granja:

“Usted en su gestión consumió en su tarjeta de crédito $4.248.000 en tres meses… Consumieron comida en el McDonald’s con tarjeta corporativa municipal un día sábado en el shopping. Hay un consumo muy grave que le hace a un familiar directo. No sé qué pensar”, disparó Romero ante el silencio del acusado.

Pánico en El Panal y búsqueda urgente de un “Plan B”

La contundencia de las pruebas —que podrían configurar los delitos de Peculado y Malversación de Caudales Públicos con penas de hasta 10 años de prisión— dinamitó por completo las aspiraciones de Granja.

La jugada de apalancarse en la oposición para interpelar a Chesta resultó en una miopía estratégica letal. Desde el Centro Cívico provincial (El Panal), la lectura es lapidaria: la figura de Granja como el “Plan A” para retener la intendencia está sepultada. La cúpula de Hacemos Unidos por Córdoba observa con pánico cómo se le entregó narrativa a la oposición en una cabecera departamental clave.

“Río Segundo debe buscar otro candidato, y por suerte Granja mostró las uñas a tiempo, sino iba a ser el peor error que hubiéramos cometido”, reconoció una alta fuente provincial.

Hoy, mientras la Justicia avanza, el peronismo cordobés busca con urgencia y a contrarreloj un candidato potable que logre rescatar a un oficialismo local que acaba de devorarse a sí mismo.