A días de su inicio, la Cámara Sexta del Crimen de Córdoba suspendió el juicio por el brutal asesinato de la jubilada de 79 años ocurrido en Oncativo en 2024. Un error en la designación de abogados invalidó el proceso y dejó sin firmeza el sobreseimiento de Emilio Ybañez, cuyo rastro genético fue hallado bajo las uñas de la víctima, contradiciendo su última declaración.
El juicio por el asesinato de Hilda Zoia, la mujer de 79 años que fue brutalmente atacada en su vivienda de Oncativo en agosto de 2024, sufrió un revés judicial que paralizó el proceso a pocos días de su inicio. La Cámara Sexta del Crimen de Córdoba resolvió anular la requisitoria de elevación a juicio debido a una grave irregularidad en la representación de la querella.
El problema que frenó el debate oral surgió tras comprobarse que el defensor oficial designado para asistir a los familiares de la víctima había intervenido previamente como abogado defensor de dos de los imputados en la misma causa. Para los camaristas, esta superposición generó un conflicto de intereses que afectó la validez del proceso.
El ADN que cambia la historia
Esta nulidad procesal trajo consigo una consecuencia de altísimo impacto para la investigación: dejó sin firmeza el sobreseimiento de Emilio Ezequiel Ybañez, un joven que había sido imputado al inicio del caso, luego fue desvinculado para pasar a ser testigo, y hoy vuelve a estar en el centro de las sospechas.
Un nuevo peritaje genético complementario determinó que el material biológico recuperado debajo de las uñas de Hilda Zoia corresponde al perfil de Ybañez. Para las defensas de los otros acusados, este hallazgo probaría que la jubilada lo arañó intentando defenderse durante un forcejeo.
Esta prueba científica entra en contradicción directa con la última versión que había dado Ybañez, quien tras confesar el crimen en un primer momento, luego cambió su relato asegurando que cuando ingresó a la casa, Hilda ya estaba muerta y que los otros acusados lo obligaron a dejar su ADN en el cuerpo a punta de pistola.
Los detenidos y el futuro de la causa
La acusación principal sigue recayendo sobre Romina Paola Ledesma (empleada doméstica de la víctima) y su pareja, Cristian Luis Ríos, imputados por homicidio calificado criminis causae. Pese a la nulidad del juicio, la Cámara dispuso que ambos continúen detenidos bajo prisión preventiva.
Ahora, el expediente regresó a la Fiscalía de Instrucción de Río Segundo, a cargo de Patricia Baulies. La fiscalía deberá corregir las irregularidades de representación y, sobre todo, reevaluar qué valor legal tiene ahora el testimonio de Ybañez y qué rol jugó realmente en el macabro asesinato que conmocionó a Oncativo.
(Fuente: Vía Córdoba / Redacción Ruta 9 Noticias)
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