Por Graciela Treber

Ayer fue noticia en Córdoba el cierre de una empresa manufacturera industrial. Una Pyme familiar, proveedora de autopartistas, otrora proveedora de Renault.


Sus trabajadores se encontraron al llegar los portones cerrados por dentro con soldadura. Muy triste… Una más que va a engrosar esas 28000 pymes argentinas que van cerrando, que van cayendo, que no pueden seguir más. Son las de 30 por día a lo largo de todo el país. Pymes que no pueden superar la caída de la demanda, que no pueden superar el retraso tecnológico, que no pueden superar la competencia de la importación, que no pueden superar la falta de economía de escala, que no tiene más fuentes de financiamiento porq ya los bancos no le prestan…. no puede seguir funcionando. Cerrar es entonces, para los empresarios, dejar de perder….


Por el otro lado, sus trabajadores que tristemente pierden sus puestos….Esos trabajadores, qué creyeron que iba a pasar en este contexto de industricidio. Qué creyeron que es ” reconvertirse”?… Es justamente eso: dejar de producir y pasar a otra actividad, que podrá ser distribución, logística, importación…. Todas excluyen a los trabajadores ya sea por cuestiones tecnológicas o porq la actividad requiere menos mano de obra o porq requiere otras habilidades.


Duele escuchar a los obreros centrar sus protestas exclusivamente en la pericia o impericia de los empresarios pymes para gerenciar y olvidarse de la causa principal que es la política económica aplicada por este gobierno, de valorización extractiva y financiera y de destrucción del aparato industrial.

Por Graciela Treber